El mobbing laboral es una verdad cada vez más elaborada y reconocida. Sin embargo, todavía puede ser difícil identificar el mobbing allí donde ocurre, sobre todo teniendo en cuenta que esta circunstancia de seguimiento no siempre tiene las mismas características. Los diversos tipos de mobbing generan que, en posibilidades, este fenómeno se camufle o inclusive se interprete como algo que entra en la normalidad.

Después de todo, donde ocurre esta circunstancia de acoso, hay intereses en los que lo que sucede no se puede utilizar ante un juez, y esto significa que en cada tipo de escenario de trabajo estos enfoques se adaptan a las circunstancias. Sin embargo, representar los diferentes tipos de acoso laboral no es imposible.

Un ejemplo de acoso laboral

En este post los repasaremos, no obstante, antes veremos un ejemplo que será útil para acordar las características de este tipo de acoso. Una exposición de acoso laboral Cristóbal fue un empleado muy valorado por su empresa dedicada al turismo, dado que respondió de manera eficiente a cualquier dolor de cabeza de quienes pudieran surgir al tratar con los clientes. Fue disciplinado, responsable e inclusive ha tenido horas extras; básicamente debido a que le gustaba su trabajo.

Era un trabajador que a cualquier empleador le gustaría tener en su grupo, por lo que rápidamente fue promovido internamente de su organización a la posición de jefe del área del aeropuerto. Había estado en la corporación durante tres años y no había ninguna queja sobre él por su buen trabajo profesional, no obstante, todo cambió para él desde el cuarto año debido a la re estructuración de su oficina, en la que el director había cambiado. Al parecer, Cristóbal no era su adulación, probablemente debido a que apenas lo conocía y no lo había contratado.

El nuevo director lo acusó de trabajar poco y de ser sexista sin ninguna razón (debido a un conflicto con un trabajador que era de la confianza del director y en el que Cristóbal tenía razón) y ha decidido que debía actuar.

Además, el quinto año ha decidido recomendar un supervisor que estaba jerárquicamente por encima de él. Se puede decir que el supervisor no fue lo suficientemente eficiente, dado que no sabía cómo trabajar en dicha compañía. Fue el razonable Cristóbal quien ha tenido que enseñarle cómo se hizo el trabajo de manera eficiente.

La estrategia del superior era controlar a Cristóbal, algo que era innecesario dado que los niveles de satisfacción de los clientes en su área de trabajo eran los mejores de la entidad en todo el territorio español. La misión era clara: desmotivar a Cristóbal para hacerlo presentar la renuncia voluntaria y así dejar la compañía. En diferentes momentos específicos, el director acusó a Cristóbal de inventar un mal ambiente en el trabajo sin tener ninguna evidencia de ello. Simplemente para dar el motivo a sus hombres de confianza. Y, al mismo tiempo, inventó mentiras para empañar su buen trabajo profesional.

El resultado fue que Cristóbal ha decidido abandonar el trabajo debido al abuso psicológico al que había sido sometido. Como víctima de mobbing, trató de protegerse en varias ocasiones, aún cuando, como resultado del agotamiento emocional que había sufrido en esta situación, renunció a quedar en la entidad.

¿Qué es el mobbing?

El ejemplo anterior es un evento de mobbing, además conocido como acoso laboral. Un fenómeno que surge en el lugar de trabajo, y en el que un individuo o grupo diverso ejerce violencia psicológica de manera sistemática y repetida sobre otro individuo o individuos, durante un período prolongado de tiempo. Los acosadores pueden ser compañeros de trabajo, superiores o subordinados, y esto puede afectar a los empleados de cualquier tipo de compañía. Además, frecuentemente consiste en intimidar a la víctima para creer que ella es la culpable de todo lo que sucede, llegando en ocasiones a cuestionar el buen juicio de quién sufre todo.

Este fenómeno, conocido como Gaslighting, es muy común en los casos de maltrato de pareja, no obstante, además ocurre en el lugar de trabajo. Uno de sus efectos es que la víctima está paralizada y anclada en las dudas, lo que posibilita quedar con las injusticias presentes. Los efectos del hostigamiento Los ataques sufridos en el lugar de trabajo pueden causar graves problemas psicológicos en la víctima o víctimas (a modo de ejemplo, ansiedad, depresión, estrés), desmotivación en el trabajo, alteración del ejercicio de su trabajo y, en general, los casos. , un daño en la fama de éste. Cuanto más persiste esta situación, peor es el malestar que se genera.

Tipos de mobbing

El mobbing se puede agrupar de dos maneras: según la situación jerárquica o según el objetivo. ¿Cuáles son estos tipos de acoso laboral? Se resumen los siguientes:

Acoso laboral según la posición jerárquica

Dependiendo de la posición jerárquica, el mobbing puede ser:

Acoso horizontal

Este tipo de mafia se caracteriza por el hecho de que el acosador y la víctima están en la misma posición jerárquica. Es decir, suele pasar entre compañeros de trabajo, y las repercusiones a nivel psicológico para la víctima pueden ser destructivas. Las razones de este tipo de acoso pueden ser muchas y variadas, pero las más comunes son: forzar a un empleado a resignarse con ciertas reglas, por enemistad, a atacar a los más débiles, por diferencias con la víctima o por falta de Trabajo y aburrimiento.

Mobbing vertical

Se llama así a la función de mobbing vertical debido a que el acosador se encuentra en un nivel jerárquico más alto que la víctima o está en un nivel más bajo que la víctima. Por lo tanto, hay dos condiciones de mobbing vertical: ascendente y descendente. Movimientos ascendentes: ocurren cuando un trabajador de un nivel jerárquico superior es atacado por uno o varios de sus subordinados. El mobbing descendente o dominante: se genera cuando un trabajador de nivel jerárquico inferior recibe acoso psicológico por parte de uno o varios trabajadores que ocupan puestos más altos en la jerarquía de la compañía. Como hemos visto en el caso de Cristóbal, puede suceder como una estrategia comercial para que el trabajador acosado abandone la compañía.

Acoso laboral según el objetivo

En representación de los objetivos que el acosador pretende alcanzar con el mobbing, se puede categorizar de la próxima manera:

Mobbing estratégico

Este es un tipo de hostigamiento hacia abajo o “institucional”. Esto se caracteriza por el hecho de que el acoso moral es parte de la estrategia de la empresa y que el objetivo suele ser que el acosador rescinda voluntariamente su contrato. De esta manera, la compañía no tiene que pagar una indemnización respectivo a un despido improcedente.

Mobbing desde la cúpula

Este tipo de mobbing es realizado por la gerencia de la organización, de forma general por varios motivos: prescindir de un empleado, lograr situaciones de esclavitud laboral o despedir a un empleado que no alcanza con las expectativas del jefe ( a modo de ejemplo, demasiado entrenado o dejarlo en evidencia).

Además, este tipo de acoso en el lugar de trabajo puede utilizarse para maximizar la productividad de la compañía por miedo, a través el uso repetido de amenazas de despido en caso de incumplimiento de los objetivos de trabajo.

Mobbing perverso

El acoso pervertido en el lugar de trabajo se refiere a un tipo de acoso escolar que no tiene un propósito profesional, pero las causas son el acosador y la personalidad manipuladora del acosador. Este es un tipo de mobbing muy dañino debido a que las causas que producen el acoso no se pueden solucionar implementando otras dinámicas de trabajo mientras el acosador está en la organización o no se reeducó.

Este tipo de acosador por lo general realiza el acoso escolar frente a la víctima, sin un testigo. Es muy atractivo y gana rápidamente la confianza de los demás. Es común que el mobbing perverso sea el mobbing horizontal o ascendente.

Mobbing disciplinario

Este tipo de mobbing se utiliza de tal manera que la persona acosada entiende que tiene que “entrar en el molde”, debido a que si no lo hace, será castigado. Pero con este tipo de hostigamiento, no solo se infunde el miedo entre las víctimas, sino que además se advierte a otros compañeros de lo que podría ocurrirles al crear un ambiente laboral en el que nadie se atreva a contradecir al superior. jerárquica.

También se utiliza contra personas que disponen muchas horas de enfermedad, mujeres embarazadas y todos aquellos que denuncian el fraude de la institución (a modo de ejemplo, el contador que atestigua los sobornos de la compañía).