Los plazos para efectuar reclamaciones sobre acciones relacionadas con el contrato laboral constituyen una temática de especial relevancia en asuntos relacionados con puestos de trabajo.

Los mismos consisten en los espacios de tiempo que se deben considerar a la hora de llevar a cabo acciones de índole laboral, a saber, lapsos de prescripción y de caducidad de dichas acciones. Tal como señala el Estatuto de los Trabajadores, toda acción que exista dentro de la relación de trabajo que no posea plazo especial determinado será objeto de prescripción en el espacio de un año luego de la finalización de la relación laboral.

Es necesario hacer hincapié en cuanto a las circunstancias en que ciertas acciones son objeto de caducidad o de prescripción, en el contexto de reclamos en el trabajo.

Se entiende por caducidad a la finalización del plazo que la legislación otorga para el goce y disfrute de un derecho. En el caso de haber una suspensión del tiempo concedido para el ejercicio del derecho en cuestión por orden jurídica, una vez levantada dicha suspensión se consumirá el espacio de tiempo restante, y no en su totalidad.

En cuanto al concepto de prescripción, consiste en la finalización del goce o disfrute de un derecho por parte de la ley, relacionado directamente con el espacio de tiempo no usado para el disfrute del mismo. Contrario a la caducidad, la prescripción puede presentar interrupción del ejercicio del derecho en cuestión, y puede reiniciarse al punto inicial de cálculo del tiempo.

Prescripción de las acciones derivadas del contrato de trabajo

En el texto del Estatuto de los Trabajadores (ET), en su artículo n° 59, se indica que las acciones pertenecientes a la relación de trabajo carentes de un lapso establecido serán objeto de prescripción en el tiempo de 1 año posterior a la culminación del contrato.

 En relación a esto, se considera que el contrato ha finalizado en los siguientes casos::

  • En la fecha en que se agote el tiempo de duración pactado por orden legal o por convenio colectivo.
  • En la fecha de finalización de ejercicio de funciones de forma extendida o continuada en la empresa , siempre y cuando dicha extensión se derive de un plazo acordado por escrito o de forma implícita
Leer  Solicitud de baja por maternidad

En el caso de tener como intención de la acción laboral la exigencia de beneficios económicos o para honrar obligaciones acordadas de forma limitada, que no trasciendan la finalización del contrato laboral., el espacio a fijarse se calculará tomando como referencia la fecha en que tuviese lugar la acción laboral.

Infracciones y faltas

Según lo expresado en el artículo n° 60 del Estatuto de los Trabajadores, y presente en la ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social, toda infracción realizada por el patrono laboral tendrá tiempo de prescripción a los 3 años de infligida, con la excepción de aquellas ocurridas en el aspecto social.

En torno a los trabajadores, las faltas cometidas por estos prescriben dependiendo de la gravedad del hecho:

  • Faltas leves: con un lapso de prescripción de 10 días.
  • Faltas graves: con un lapso de prescripción de 20 días.
  • Faltas muy graves: con lapso de prescripción de 60 días.

Los lapsos señalados anteriormente se computaran a partir del momento en que el patrono obtuvo novedad de la falta, y por extensión a los 6 meses de su comisión. Los compromisos de pago se inician a partir de las fechas de pago.

Al respecto, no es necesario introducir una demanda por un corto periodo de deuda (algunos meses), puesto que el reclamo por deuda contraída se podría realizar al día siguiente de contraída la misma, sin mayores rodeos. La compañía está consciente de su obligación de pago. Sucede que las empresas no están exentas del riesgo de no poder pagar a sus empleados debido a contrariedades por liquidez de fondos o deudores morosos.